miércoles, 24 de febrero de 2010

¿De donde surge la boina blanca?

De la misma Revolución de 1890.
BOINA BLANCA Y ESPADA
USADAS EN LA
REVOLUCIÓN DEL PARQUE

La madrugada del 26 de Julio de 1890 fue, como muchas otras de los inviernos porteños, fría, húmeda y neblinosa. No era tiempo para estar a cabeza descubierta en los cantones.
Algunos de los civiles que se sumaron a las filas revolucionarias, llegaron a los puestos adjudicados, convenientemente abrigados, con sombreros, que eran prenda habitual en los usos de la época.
Otros, quizás menos previsores, nada llevaron para cubrirse. Y temprano en la mañana se hizo sentir el frío.
Alguien tuvo la idea: ir a un comercio vecino, lograr que el dueño - que vivía junto al local - lo abriese y les vendiese boinas. El comerciante no tenía cantidad suficiente, salvo de color blanco. Probablemente buen vendedor convenció a los revolucionarios que las adquiriesen, diciéndoles que les servirían de distintivos.
Efectivamente fue así. La idea se extendió por los cantones más alejados de los de la zona del parque, donde había nacido la iniciativa. Los revolucionarios se distinguieron con boinas blancas, cuya provisión se agotó rápidamente en todos los comercios de la ciudad.

jueves, 18 de febrero de 2010

El escudo radical

No surge por una disposición formal de la misma, sino por creadores y autores anónimos que al finalizar las deliberaciones y en oportunidad de concurrir a la imprenta vecina (Moreno al 1900) para iniciar la publicación de lo resuelto, cambian opiniones y con la ayuda de dibujantes improvisados, sobre la marcha diagraman lo que según ello simbolizaban al radicalismo en ese momento que vibran tan fervorosamente. Grupo juvenil, estudiantina,
morralla de Convención que quisieron que los textos oficiales tuvieran un sello de promulgación y sin autorización de nadie pero interpretando un sentir de todos, pergeñaron un heráldica que sería aceptada y difundida hasta nuestros días.

En la Convención Nacional radical de 1948, en la que se ratifica la adopción oficial del emblema que había surgido espontáneamente, en la convención radical que se había realizado en 1931.

“En su óvalo se modelan los mismos símbolos que en el escudo de la patria, en lo alto el sol naciente de 1813, en el campo central sustituyendo las manos apretadas de la fraternidad y al gorro frigio de la libertad, el monograma de la UCR, que quiere decir hermandad del pueblo, sacrificio político, democracia radical. Pero lo más significativo de aquella creación heráldica consiste en que el óvalo aparece rodeado de un ramo de espigas fruto del trabajo rural y completa las figuras del símbolo, un martillo y una pluma, es decir los símbolos del trabajo urbano allí solidarizados, porque todos somos obreros de nuestras obras y todos trabajamos a la vez con las manos y la inteligencia, así sea el escritor y el electricista”

"Priva en él -dice Gabriel Del Mazo- un sentido de solidaridad nacional de las fuerzas del trabajo fecundo. Sobre la bandera radical, roja y blanca, coronada por el sol de nuestra heráldica cívica y circundada por una orla de espiga, símbolo de la fecundidad bajo nuestro cielo, aparece la pluma y el martillo, que representan la cultura y el trabajo. El emblema expresa así una apiración de la República el trabajo para alcanzar y sostener la cultura: la cultura acompañando al trabajo, para dignificarlo imprimiéndole sentido humano y nacional".